lunes, 9 de noviembre de 2015

CULTURA WAORANI



idioma:Huao Terero
localizacion

Los Huaoranis se encuentran ubicados en tres provincias de la Amazonia
Vestimenta
Los Huaoranis  conservan su aislamiento y viven desnudos, las mujeres usan una prenda en la cintura hecha de la corteza de un árbol y el hombre usa un cordón con el cual se amarra su órgano sexual, práctica muy cómoda para moverse en su hábitat.  Pero igual que otros grupos de la Amazonía han ido perdiendo esta tradición por el contacto con colonos y petroleras, el salario que ganan les permite adquirir ropa. Toda su vestimenta consistía en un cordón de algodón silvestre komi que rodeaba la cintura y mantenía el pene hacia arriba. Para un Huao no llevar el komi es estar desnudo e inerme, ya que el cordón representa
poder y energía. Las mujeres y los niños también llevan uno, pero más fino.


Plato tipico
Los hombres wao cazan monos, tucanes, guantas, guatusas, y otros animales. Los niños colaboran con la pesca, y nosotras preparamos la comida y unas bebidas a base del plátano y yuca.

Para preparar la "chucula", bebida a base de plátano se cosechan hasta tres hectáreas de plátano maduro, se cocina y se machaca en la olla hasta que se forma el líquido.

Costumbres
Para la cosmovisión Huaorani no hay distinción entre el físico y los mundos espirituales y los espíritus están presentes a través del mundo. Creen que alguna vez el mundo entero era un bosque ömë. La selva es la base esencial de su supervivencia física y cultural. Para ellos, el bosque es la casa, mientras que el mundo exterior es inseguro: El vivir en el bosque ofrece la protección contra la brujería y los ataques de la gente vecina. Ellos sintetizan esto diciendo: "los ríos y los árboles son nuestra vida." El bosque teje la tela de la vida y de los conceptos de cada Huaorani sobre el mundo.


integrantes: jordy carvajal , edwin quishpe , bruce tsukanka





CULTURA SHUAR


idioma:shuar
localizacion: La comunidad shuar habita principalmente entre el rio Pastaza, en el norte, y el alto Zamora, en el sur, va aproximadamente de 1200 m sobre el nivel del mar ( en las laderas orientales de los Andes, en el occidente) al Rio Panki ( mas o menos 4000 m de altitud) en el este. El territorio tribal al norte del rio esta cortado en dos partes por la cordillera del kutuku, áspera y cubierta de selvas, que se extiende mas o menos de norte a sur y llega a mas de 2000 m sobre el nivel del mar.
     
vestimenta:Tradicionalmente la vestimenta de la mujer Shuar es el “karachi” y la del hombre vestía una falda llamada “itip” una especie de lienzo de líneas verticales de colores morado, rojo, negro y blanco, tinturados con vegetales, que se envuelven de la cintura hasta el tobillo y va sostenida con una faja. Antes, vestían el Kamush, hecho con corteza de árbol machacada.


plato tipico:La chicha de yuca: De su preparación se encargan las mujeres mediante la cocción y el proceso de fermentación. Se deja fermentar durante 24 horas, por lo menos. Es un alimento que brinde mucha energía y es consumido cuando se realizan largas caminatas. Se sirven en poros o pilches. Puede ser también de chonta, plátano, camote y pelma.


costumbres o tradicion:Los Shuar, como otros pueblos amazónicos, han practicado una agricultura itinerante basada en la siembra sucesiva de diferentes terrenos, lo que permite la regeneración del bosque y mantiene el equilibrio ecológico. La mitología Shuar es particularmente rica. Su mundo está habitado por espíritus con los que a veces entran en contacto a través de alucinógenos como la coca o la ayahuasca (natem), y el Guando (conocido como la flor de los Incas), mantienen sus tradiciones y lengua propia, el Shuar, como signo de identidad de su singular cultura.


integrantes:jordy carvajal , edwin quishpe , bruce tsukanka













jueves, 29 de octubre de 2015

HISTORIA DE CANTUÑA





La leyenda, relata cómo Cantuña contratista, atrasado en la entrega de las obras, transó con el maligno para que, a cambio de su alma, le ayudara a terminar la obra durante la noche. Numerosos diablillos trabajaron mientras duró la oscuridad para terminar la iglesia. Al amanecer los dos firmantes del contrato sellado con sangre: Cantuña por un lado, y el diablo por otro, se reunieron para hacerlo efectivo. El indígena, temeroso y resignado, iba a cumplir su parte cuando se dio cuenta de que en un costado de la iglesia faltaba colocar una piedra; cual hábil abogado arguyó, lleno de esperanza, que la obra estaba incompleta, que ya amanecía y con ello el plazo caducaba, y que, por lo tanto, el contrato quedaba insubsistente. Ahora bien, la historia, a pesar de haber contribuido al mito, es algo diferente. 

Cantuña era solamente un guagua de noble linaje, cuando Rumiñahui quemó la ciudad. Olvidado por sus mayores en la histeria colectiva ante el inminente arribo de las huestes españolas, Cantuña quedó atrapado en las llamas que consumían al Quito incaico. La suerte quiso que, pese a estar horriblemente quemado y grotescamente deformado, el muchacho sobreviva. De él se apiadó uno de los conquistadores llamado Hernán Suárez, que lo hizo parte de su servicio, lo cristianizó y, según dicen, lo trató casi como a propio hijo. Pasaron los años y don Hernán, buen conquistador pero mal administrador, cayó en la desgracia. Aquejado por las deudas, no atinaba cómo resolver sus problemas cada vez más acuciantes. Estando a punto de tener que vender casa y solar, Cantuña se le acercó ofreciéndole solucionar sus problemas, poniéndole una sola condición: que haga ciertas modificaciones en el subsuelo de la casa.

La suerte del hombre cambió de la noche a la mañana, sus finanzas se pusieron a tal punto que llegaron a estar más allá que en sus mejores días. Pero no hay riqueza que pueda evitar lo inevitable: con los años a cuestas, al ya viejo guerrero le sobrevino la muerte. Cantuña fue declarado su único heredero y como tal siguió gozando de gran fortuna.

Eran enormes las contribuciones que el indígena realizaba a los franciscanos para la construcción de su convento e iglesia. Los religiosos y autoridades, al no comprender el origen de tan grandes y piadosas ofrendas, resolvieron interrogarlo. Tantas veces acudieron a Cantuña con sus inoportunas preguntas que éste resolvió zafarse de ellos de una vez por todas. El indígena confesó ante los estupefactos curas que había hecho un pacto con el demonio y que éste, a cambio de su alma, le procuraba todo el dinero que le pidiese. Algunos religiosos compasivos intentaron el exorcismo contra el demonio y la persuasión con Cantuña para que devuelva lo recibido y rompa el trato. Ante las continuas negativas, los extranjeros empezaron a verlo con una mezcla de miedo y misericordia.


INTEGRANTES: Edwin quishpe, Bruce tsukanka, Jordy carvajal